"El estrellato es mejor que cualquier droga que haya probado
y más intenso que el mejor sexo que haya tenido"
Noel Gallagher
Hasta mediados/finales de los años sesenta cualquier abuela del mundo podía esperar una respuesta típica a la tópica pregunta: "Que vas a ser de mayor, niño?". Las respuestas supongo que serían desde las más tradicionales, "yo quiero ser abogado", "yo quiero ser futbolista", "yo quiero ser escritor", a las más ambiciosas: "yo quiero ser director de banco", "yo quiero ser presidente"...e incluso alguno habría que fuese treméndamente original como: "yo quiero ser forense, así no se me muere nadie en quirófano". Eso era antes, pero después de ver a las chicas arrancarse mechones de pelo y gritar como posesas ante Elvis Presley, o tíos tan feos como los Beatles, seguro que a alguna abuela se le atragantó el té cuando su tranquilo nieto le contestaba sin pestañear: "Yo quiero ser una estrella del Rock".
La abuela obviamente miraría a su hija con gesto circunspecto buscando una explicación y consiguiendo no más respuesta que un suspiro y un encogerse de hombros. Con la esperanza de un "ya se le pasará" se deja el tema en barbecho a esperar que entre en razón. Pero la obstinación del niño hace que tras meses de negativas argumentando "que van a decir los vecinos!!!" o "ahora no hay dinero para "guitarritas"" el crío emplee sus ahorros para comprarse la ansiada guitarra. La primera parte ya está cumplida. Tras meses de práctica comienza a desenvolverse con cierta soltura a pesar de que las yemas de los dedos están tan encalladas como la paciencia de los padres. No solo basta con saber tocar, hay que vestirse como dicta la moda del roquero y ser el que más destaca.
Guitarra en mano, con el pelo largo, pantalones rotos o de pitillo, chaqueta de cuero con o sin flecos, la moto puede ser un importante accesorio pero no necesario, camisetas desteñidas con lejía al más puro estilo casero. Comenzar a fumar, a faltar a clases, a beber a escondidas....aún le falta un poquito de actitud roquera. Que no olvide que tiene que ser el más chulo del barrio. La abuela ya ni le reconoce, donde quedó aquel cándido, dulce e inocente niño?
El adolescente totalmente descarriado del niño que un día no demasiado atrás fue, se junta con otros dos tipos que como él acaban de empezar y deciden formar una banda. Los papeles han sido distribuidos "cuidadosamente" como hubiese dictaminado el amo del calabozo "tu a la batería, tu al bajo y yo guitarra y voz". Pero cuando aún no se sabe componer se recurre, para ir conociendo las capacidades de cada uno como banda, a las versiones. Y versiones de los clásicos, que aunque quiere ser el más roquero, toca los mismos himnos que todos los demás que comienzan.
Ya pasaron unos años, y también pasaron unos cuantos miembros por la banda. Quizás más de treinta formaciones distintas en pocos años. Ha tocado en casi todos los bares con música en directo que existen en la ciudad. Pero decide que eso esta yendo demasiado lento. Así que al igual que hizo cuando compró su guitarra, cansado de llamar a todas las puertas para mostrar su capacidad y recibir portazos en la cara, decide invertir lo que le queda en grabar su primer disco. Algo que les defina, no se sabe el alcance que eso pueda tener, pero por lo menos hay que intentarlo y desarrolla toda su rabia en combinación con su capacidad creativa.
Quien lo iba a decir? el álbum que era casi una demo tiene tirada y las puertas a las que antes llamo no solo están abiertas sino que le buscan. Para él no es ninguna sorpresa, siempre supo que era bueno, y que era su destino ser una estrella, pero a partir de este punto los bares son historia, y de números no sabe absolutamente nada, así que necesitará por lo menos alguien que le aconseje: un manager.
El manager y su talento han hecho alquimia, y ahora toca un esperado segundo disco con una gira. Se acabó lo de tocar en las fiestas del pueblo, ahora ya son salas de concierto. Los compañeros de clase que le daban palizas posan en los bares junto a él y las chicas que abiertamente le repudiaban le buscan en cada esquina. La gente compra sus discos, lleva sus camisetas, e incluso imita su look. Es tan popular que hasta la abuela, consciente de su error le ha readmitido en su testamento.Ya esta por encima de los demás. Lo consiguió, es una estrella del Rock.
Hoy toca en tal ciudad, mañana en tal otra. Horas y horas de carretera en un autobús de lujo con litera. Por la mañana sesión fotográfica para el periódico local, seguido de entrevista en la radio, más fotos, firmar autógrafos, otro hotel, otra ciudad, otro país, pero siempre la misma rutina. Ser una estrella no es lo que se imaginaba, esta bien y todo eso pero hay algo que no termina de cuadrar.
La rabia que antes sentía para conseguir salir a flote la siente ahora, pero es totalmente distinta. Y lo que es peor, no entiende porque. Ya han pasado un par de años, y aunque no le ha dado tiempo para preparar ningún tema, el manager insiste en que hay que entrar de nuevo a estudio. Sin ninguna gana compone unos cuantos temas que empiezan a demostrar una profunda apatía. El tercer disco es una completa cagada y lo sabe. Le ha dado la llave a aquellos que estaban deseando, envidiosos, su caída para criticarle, aunque piensa que le queda aún mucho recorrido, los enemigos empiezan a aflorar como setas, desde la mierda y la oscuridad.
La música ya no le llena. Como tampoco lo hacen el público, la fama o el dinero. Comienza a "evadirse" física y mentalmente. Lo que comenzó como un juego, por probar, lo necesita todos los días, y directamente en vena, para sentirse lejos de todo lo que representa y que odia. Aún quedan emociones fuertes para sentirse libre, libre de todo lo que le ata, libre del mundo, libre de las giras, libre de las drogas, libre? y si, solo como emoción, se apuesta su casa? o quizás algo que valora aún menos: su vida?
Ni los fans, ni su mansión, ni el dinero, ni los discos de platino, ni su novia supermodelo, ni los coches de lujo, las playas exóticas, ni el juego, ni la vida le llena ya. Ni siquiera su abuela esta ya en este mundo para tratar de hacerle aunque sea volver a casa. Lo sabe, es el final del camino para él. Ya nada importa. Solo la idea de que habrá una pelea legal por la fortuna que deja atrás le convence aún más del estúpido sentido de su vida. Si tan solo hubiese elegido ser abogado, o futbolista, o escritor, o director de banco, o presidente, o forense...Y mientras exhala su último aliento, dejando este plano de realidad que es la vida, una triste sonrisa aflora en su desquiciado rostro pensando que algún imbécil todavía exclamará "quién lo iba a decir? un chico tan joven, que lo tenía todo!!!".


Me ha gustado mucho =)
ResponderEliminarMuchas gracias
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