"Un padre es más de un centenar de maestros de escuela"
George Herbert
Ya lo he dicho en muchas ocasiones. La idea de crear un blog solo era el hablar de música. Pero voluntaria o involuntariamente lo he convertido en mi diario o mi biografía sin orden cronológico. Combino más o menos bien las historias de mi vida, o las cosas que me inquietan o me fascinan, con música. Consciente ya de la dimensión verdadera de este espacio, hoy he decidido hablar de un personaje enormemente influyente en mí. Esta vez no hablo de Roger Waters, no hablo de Nelson Mandela ni de Oscar Wilde. Hoy mi protagonista es totalmente anónimo, pero gran parte de lo que soy hoy en día se lo debo a él. Su nombre es Antonio, Antonio Enrique para más señas, y su apellido es Bober. Hoy os hablo de mi padre.
Físicamente para los que no le conocéis en persona, es clavado a mí, o mejor dicho yo a él. La foto con la que encabezo mi entrada de hoy tiene treinta años, pero de cuello para abajo ha cambiado muy poco. Y ese poco cambio se debe a que es un deportista nato. Nada todos los días entre semana, los sábados se machaca al Paddle y los domingos con la bici. Si en el diccionario pusiesen una foto acompañando al término "culo-inquieto" sin duda saldría la cara de mi padre. Si a eso le añadimos que no bebe, no fuma y cuida sus comidas casi con religiosidad se puede decir que es una persona sana donde las haya, pero no lo hace por narcisismo sino por el mero hecho de sentirse bien.
Pero el físico no le describe como persona, como no nos describe a ninguno. Pero sí su estrecha relación con la vida sana, ya que si hay un adjetivo o atributo con el que describir a mi padre, es que es un hedonista. Disfruta los pequeños placeres de la vida, y todo lo que simboliza riqueza, estatus o lujo no le interesa lo más mínimo. No usa joyas ni relojes, el coche que usa es lo más sencillo que se pueda comprar, no se inquieta lo más mínimo por marcas de ropa, pero no se niega a una buena comida, a un viaje bonito, ni a una nueva aventura.
La política le molesta, y al igual que a mí le molesta la apatía general de la gente ante tanto escándalo. Aunque no simpatiza con ningún partido político en particular, tengo la extraña sensación de que acabará colaborando en el ayuntamiento de su pequeño pueblo, pero no por la codicia propia de los políticos, sino por altruismo ciudadano. Sería un magnífico concejal de medio ambiente. Como mente pensante que es, siempre esta en continuo aprendizaje. Bien sea al piano, recortando la jugada maestra de ajedrez del diario EL PAIS, para aprender más, o bien ayudando a mis hermanos con los estudios, él aprovecha para aumentar sus ya de por si grandes conocimientos. Y como mente pensante que es rechaza el dogma sin razonamiento, lo que religiosamente le ha conducido al agnosticismo sin darle demasiada importancia, ni reparando nada de tiempo en ello.
Es un hombre con un gran sentido familiar. Por tristes consecuencias de un error médico asumió el rol de patriarca de la familia a una edad demasiado temprana, aunque siempre emplea el consenso de sus hermanas cuando se trata de decisiones que afectan al conjunto del "clan" Bober, sus decisiones no son cuestionadas. Es un hombre de ideas justas y profundas preocupaciones familiares. Creo que gran parte de sus tempranas y marcadas arrugas faciales llevan mi firma...lo siento. De él creo que también he heredado mi hermetismo, ya que no es muy dado a palabrerías sin necesidad ni a abrir su alma en discursos cariñosos. Pero él sin embargo tiene una habilidad que no he visto en mucha gente: es capaz de hacer saber sus sentimientos a los demás sin necesidad de mencionarlos, ya sean de cariño o de desdén. Tiene un fino sentido del humor, una capacidad innata de ponerle motes a todo el mundo, y una risa muy muy contagiosa, quizás por que no se ríe tan a menudo como lo hacemos el resto de los mortales, ya que es de carácter serio y reflexivo. Sus consejos rara vez son desacertados y los ratos que nos pasamos charlando ya sea de temas triviales como profundos, son sencillamente deliciosos. Mi tío Kai, un día le describió como "una de las mejores personas que ha conocido". Yo simplemente puedo decir que es mi padre, y lo digo con todo el orgullo con el que se puede decir. Sé que la onomástica de San José fue hace dos días, pero como este es mi blog, honro a mi padre cuando quiero, aunque lo cierto es que simplemente llego tarde una vez más.
La política le molesta, y al igual que a mí le molesta la apatía general de la gente ante tanto escándalo. Aunque no simpatiza con ningún partido político en particular, tengo la extraña sensación de que acabará colaborando en el ayuntamiento de su pequeño pueblo, pero no por la codicia propia de los políticos, sino por altruismo ciudadano. Sería un magnífico concejal de medio ambiente. Como mente pensante que es, siempre esta en continuo aprendizaje. Bien sea al piano, recortando la jugada maestra de ajedrez del diario EL PAIS, para aprender más, o bien ayudando a mis hermanos con los estudios, él aprovecha para aumentar sus ya de por si grandes conocimientos. Y como mente pensante que es rechaza el dogma sin razonamiento, lo que religiosamente le ha conducido al agnosticismo sin darle demasiada importancia, ni reparando nada de tiempo en ello.
Es un hombre con un gran sentido familiar. Por tristes consecuencias de un error médico asumió el rol de patriarca de la familia a una edad demasiado temprana, aunque siempre emplea el consenso de sus hermanas cuando se trata de decisiones que afectan al conjunto del "clan" Bober, sus decisiones no son cuestionadas. Es un hombre de ideas justas y profundas preocupaciones familiares. Creo que gran parte de sus tempranas y marcadas arrugas faciales llevan mi firma...lo siento. De él creo que también he heredado mi hermetismo, ya que no es muy dado a palabrerías sin necesidad ni a abrir su alma en discursos cariñosos. Pero él sin embargo tiene una habilidad que no he visto en mucha gente: es capaz de hacer saber sus sentimientos a los demás sin necesidad de mencionarlos, ya sean de cariño o de desdén. Tiene un fino sentido del humor, una capacidad innata de ponerle motes a todo el mundo, y una risa muy muy contagiosa, quizás por que no se ríe tan a menudo como lo hacemos el resto de los mortales, ya que es de carácter serio y reflexivo. Sus consejos rara vez son desacertados y los ratos que nos pasamos charlando ya sea de temas triviales como profundos, son sencillamente deliciosos. Mi tío Kai, un día le describió como "una de las mejores personas que ha conocido". Yo simplemente puedo decir que es mi padre, y lo digo con todo el orgullo con el que se puede decir. Sé que la onomástica de San José fue hace dos días, pero como este es mi blog, honro a mi padre cuando quiero, aunque lo cierto es que simplemente llego tarde una vez más.

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