viernes, 15 de marzo de 2013

La Narcolepsia Como Forma de Vida


"Queda quizá el recurso de andar solo, de vaciar el alma de ternura y llenarla de hastío e indiferencia, en este tiempo hostil, propicio al odio".
Ángel González

Cada día que pasa entiendo menos el mundo en el que vivimos. Oigo constantemente a los tremendistas diciendo "esto está peor que nunca", pero no veo la diferencia entre estos tiempos y cualquier otro. Tenemos guerras, hambre, políticos corruptos, desigualdad social. Nada parece ser un invento nuevo. "Los bancos campan a sus anchas a costa de los pobres como no lo han hecho nunca!!!"; es cierto que tienen a todos cogidos por los huevos, pero si miramos a la historia, que es nuestro gran fallo no mirarla más a menudo, no creo que dinastías como la de los Médicis se hiciesen poderosísimas prestando dinero con un interés adecuado o justo. "Los políticos hacen y deshacen a su antojo con total impunidad!!!"; cierto es también, pero como han hecho siempre. "La inmoralidad en nuestros días es propia de Sodoma y Gomorra!!"; No veo ninguna diferencia, o cuales eran las inclinaciones sexuales o excésos de grandes hitos de la historia como Platón, Sócrates, Alejandro Magno, o incluso Julio Cesar que el mismo ejercito cantaba cuando volvían a Roma a celebrar un triunfo: "Romanos esconded a vuestras esposas, que aquí os devolvemos al puñetero calvo".

Sin embargo algo sí ha cambiado. Cuando la gente estaba en desacuerdo con lo establecido se echaba a la calle a protestar, cierto es que en una época moderna. Si se trataba de un régimen absolutista o dictatorial la gente no protestaba por miedo, pero la mayoría de esos tiranos no acababan bien, véase el caso del Chivo Trujillo, o Chauchescu o Mussolini. Ahora reina por encima de la corrupción, de los bancos, de los desahucios, de la pobreza, de los crímenes...ahora gobierna en el pueblo soberano la indiferencia, y eso nunca en la historia ha sido así.

Veo todos los días a gente mirándose el suelto que lleva encima para ver si puede acompañar su café con una tostada o un croissant, apoyando en la barra su I-phone última generación recién salido de fábrica, somos imbéciles?, no es una pregunta. Hemos cedido los intereses comunes y derechos constitucionales como la educación pública o la sanidad a cambio de placeres vacíos e inservibles?, tampoco es una pregunta. Hemos vilipendiado nuestra alma en pos de la tecnología y el más saludable hedonismo por la última promoción de Sony? Es una realidad que nadie me va a convencer de lo contrario. Estamos sumidos en un sueño de máquinas, y ya va siendo hora de que despertemos por que la vida es demasiado corta para gastarla pendientes de lo que los herederos del señor Jobs saque al mercado, que no será otra cosa que una nueva e innovadora forma de cadena para anclarnos. Este nuevo Homo Digitalis es una completo zoquete.

Los grandes señores de la guerra están haciendo su agosto a costa de la apatía generalizada, eso sí, con una orquestada coreografía para dejar claro que ellos son los buenos y que su labor es simplemente de liberación y puramente humanista. Claro que si mueren unos pocos cientos de inocentes entre los que se incluyen civiles, mujeres y niños queda mucho más decoros declararlos como simples daños colaterales en vez de hacer público que es un genocidio en toda regla, que quizás ese pueblo que va a pasar aún peor gracias a su canto de libertad capitalista mientras secan las gastadas tetas de riqueza como recompensa por la tan ansiada libertad. Pero vemos esas injusticias a diario y las toleramos, porque en nuestro dulce letargo no cabe un simple pensamiento en contra de los grandes señores que dominan el mundo y están muy por encima de la vida y la muerte.

Y en un país como el nuestro en el que los señores de la guerra solo ocupan un papel secundario (en teoría) los políticos disfrutan por igual de la inmunidad de la indiferencia. Por mucho menos de lo que ahora sufrimos, otros ya hubiesen tenido la decencia de dimitir. Pero aquí el sillón es lo que importa, y ninguno de los que lo ocupan piensan cederlo aunque se levante sobre escándalos. Quién les va a quitar cuando Doña Belen, "la princesa del pueblo" es por enésima vez trending topic? Ellos tranquilos, el futbol, los talk-shows y la última basura de Almodovar (al que admiro, pero hay que joderse con la última) limarán las asperezas de los pocos díscolos que como yo, tratan de devolver el sentido de la revolución pacífica, aunque solo sea para que dejen de reírse en nuestras caras, y aunque fuese indecoroso sé como les expresaría mis pequeñas molestias.

Desde el año 999, los movimientos apocalípticos han errado siempre el fin de los tiempos, que si iba a ser en el 1000, que no que en el 1996 (666), bueno en el 2000, ya aprovecharon hasta a los Mayas para decir que iba a ser en el 2012...mi duda es con qué vendrán ahora. Pero su mensaje es contundente: Jesús llegará en su segunda venida para juzgarnos a todos!!. Pues "Chus", ya te lo puedes currar por que con el desdén propio de los días que corren, nadie le iba a prestar la más mínima atención a una crucifixión por dolorosa que esa fuese, cuando vemos a gente inmolarse a lo Bonzo y a nadie le importa lo más mínimo. Con un poco de suerte tu último aliento saldrá en telecinco presentado por Mercedes Milá, y eso si tienes suerte.

Por desgracia soy consciente de estar predicando en el desierto. La gente seguirá disfrutando de su dulce invernacion aletargados, mientras como espectros de películas de serie Z, caminamos sobre cadáveres que solo piden por comer, mientras que estamos mucho más muertos que vivos, en esta somnolencia perpetua de la que o mal me equivoco, nadie nos va a sacar. Si el Ché levantase la cabeza, se arrepentiría segundos después tras calibrar lo terriblemente conformistas en lo que nos hemos convertido. No estoy haciendo un llamamiento a la violencia, eso jamás, pero quizás un poquito de rabia no vendría mal, para acojonarlos un poco.

  


No hay comentarios:

Publicar un comentario