"Pienso que la forma en que la vida fluye esta mal. Debería ser al revés: uno debería morir primero, para salir de eso de una vez. Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí. Entonces empiezas a trabajar y trabajas por cuarenta años, hasta que eres lo suficiente joven para disfrutar de la jubilación. Luego fiestas, parrandeas, drogas, alcohol, diversión, novias, novios, todo, hasta que estas listo para entrar en secundaria... Después pasas a la primaria, y eres un niño que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo...Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos nueve meses de tu vida flotando en un líquido amniótico y tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo...
ESO SI ES VIDA!!!"
Quino
No podía estar más de acuerdo con el gran maestro porteño.
Pero por suerte o por desgracia, la vida es como es. Hoy, con mis treinta y dos primaveras cumplidas me he levantado cuestionándome el sentido de la vida, porqué estamos aquí? cual es nuestro propósito? tenemos alguna misión?. Al poco rato de tratar de digerir tan profundas cuestiones he caído en la cuenta de que pensadores de todas las épocas, y aunque me duela reconocerlo, con muchos más sesos que yo, no habían llegado a ninguna feliz conclusión así como tampoco habían conseguido ponerse de acuerdo. Así que rápidamente cambié de tercio, y comencé a repasar mi vida. No es tan distinta de la de los demás. Al fin y al cabo, naces, te relaciones, te reproduces (el que lo hace) y mueres. Creo que desde la última etapa de la adolescencia soy capaz de recordar casi cualquier cosa que me ha sucedido. Pero cómo fue mi infancia?:
No lo recuerdo demasiado. La sensación que sin embargo tengo es que fue algo fugaz. Ha esas edades no has de tomar ninguna decisión relevante en tu vida, aunque si que es verdad que todo lo que te ocurre moldeará quién serás en el futuro. La cosa se va poniendo interesante cuando los juegos pasan a un segundo plano y entras en la edad adulta de forma paulatina o de golpe, y comienzas a hacerte cuestiones sobre las cosas a tu alrededor, cuestiones que jamás te habías planteado, cosas que empiezan a cobrar sentido:
En mi caso provoqué que la entrada fuese lo más pronta posible, así pasé de jugar con GI-Joe's en octavo a fumarme unos camels en primero de BUP. Igual que he hecho hoy, toda la vida me he planteado sobre el significado de las cosas. Como no tuve educación religiosa, busqué a Dios por mi cuenta, y parece que cada vez que busco algo, no solo no lo encuentro sino que consigo crear en mi un carácter de escepticismo cínico:
Freud afirmaba que el niño pasa del chupeteo al onanismo, y en mi decisión de convertirme en hombre una vez aparcado el capítulo de la religión sin pena ni gloria, enfonqué todos mis esfuerzos en una sola dirección. Sobre todo cuando un verano con dieciseis años me largué una semana a Laredo con tres amiguetes de toda la vida. Era el paso final para ser hombre:
Misión cumplida. Ahora soy un hombre, encima roquero, tipo duro antisocial, nadie me ha de toser, estoy por encima de todo, háganse a un lado que paso:
Ahora con la sabiduría que los años otorga soy consciente que esa actitud no me trajo absolutamente nada bueno. Dejé los estudios, me puse a trabajar, y mi actitud chulesca propia del pavo quiero creer, me llevó a tener problemas con mis amigos de toda la vida, a "maltratar" a mis novias y a tener fuertes discusiones en casa con mi padre. Cansado de problemas y decidido a dar un giro a mi vida, tome una de las pocas decisiones acertadas de mi vida: me largué. Y me fui a Irlanda porque el dinero no me llegaba para irme más lejos. Solo, sin amigos, sin familia, en un país extraño, con una mochila y una guitarra bajo el brazo y cincuentamil pesetas en el bolsillo, mi sensación no era de desamparo, tenía diecinueve años y era libre. Miraba a las húmedas calles de Dublín con la certeza de que al caer la noche iba a quemar esa ciudad:
Y así me pase un año largo, de juerga por las noches. El hambre conoció a las ganas de comer, y me junté con dos tipos, un gallego y un palentino, a la vez que una horda de rusos fiesteros. Las noches eran intensas y las juergas continuadas. No conseguí ahorrar ni un penique. Pero a pesar de que las noches eran muy vividas, tenía un trabajo que me permitía aquel ritmo de vida de soltero de oro, entre amigos, mujeres y fiestas:
Por suerte una noche descuidada entro en mi pub habitual la que hoy trece años después comparte mi mesa, mi cama y mi vida. Por un impulso que no acabo de entender, quizás por cansancio dejamos de salir los fines de semana, y empezamos a vivir juntos. Mis amigotes se habían vuelto a casa, y era hora de planificar un poco, ya que la vida no era cosa de uno, sino de dos:
Y entonces ocurrió. Nadie lo esperaba porque nadie lo había esperado jamás y nadie lo había buscado. El estudio en el que vivíamos se nos iba a hacer pequeño, y un día de Abril, con veintidos años contemplé con fascinación y pánico por que no decirlo, a lo más bonito que había visto nunca:
En ese mismo momento y no otro, completé, y sin darme cuenta, el objetivo que había sido casi una obsesión durante mi adolescencia: ya era un hombre. La vida de una pequeña niña inocente de cualquier culpa de como funciona el mundo dependía de mí, así como su futuro.
En esta carrera de obstáculos que es la vida hay errores que puedes corregir, lecciones de las que puedes aprender, formas diferentes de evolucionar, pero hay caminos que una vez los coges no hay marcha atrás.
Cual es el propósito de la vida? cual es la misión de cada uno? la verdad es que no lo sé, pero de algo estoy seguro: las cosas no pasan por que sí, todo tiene un sentido y un porqué, aunque no esté a nuestro alcance entenderlo, simplemente acatarlo. Einstein lo dijo mejor que yo: Dios, no juega a los dados.

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