"Los hombres entienden las discusiones como el arte de hacer callar al adversario;
las mujeres como el arte de no dejar la posibilidad de hablar"
Fritz Eckhardt
Todas las relaciones sentimentales son distintas, por que si cada ser humano es un mundo en si mismo, la vida en pareja es dos mundos tratando de acoplarse el uno al otro. Es una actividad que lleva años para conseguirlo, y como cualquier forma/objeto que tiene su haber en distintas partes o piezas, como ruedas de reloj, que han de juntarse para moverse a si mismo y a las demás, el mecanismo en ocasiones, más o menos frecuente, deja de funcionar. Todos los que hemos tenido una relación sentimental, llámese ligue, llámese relación estable y formal, matrimonio, etc... han tenido en alguna ocasión discusiones.
Es una situación en la mayoría de los contextos, originada si lo miramos en frío, por autenticas tonterías; pero tonterías dichas en los términos equivocados, o en el momento erróneo, y así, ZAS!!! Sin más!!! ya tienes el ring preparado para un combate de boxeo lingüístico que fácilmente podía haber sido evitado, y que en muchos casos dura días, y en todos los casos se dicen cosas que no se deberían de haber dicho:
Siempre después de la tormenta viene la calma, y no hay mal que cien años dure. Pero la calma posterior suele ser ficticia porque ambas partes siguen tensas, y no quieren dar su brazo a torcer. En un momento dado, uno siempre da el paso. Pero puede decir todas las palabras del mundo, pero hay una que se evita a toda costa. Porque debilita nuestra posición o postura, porque desgarra nuestro orgullo, porque para llegar a la paz, parece que decides dar por perdida la batalla, ceder una victoria pírrica, pero no hay posibilidad de llegar a una tregua sin pronunciarla, por mucho daño que nos haga:
Y quizás, solo quizás, de haber usado el camino doloroso de la humillación reconociendo el error y/o el daño causado...esa no era la tecla que deberías haber tocado:
Y es que en la mayoría de los casos las discusiones vienen por auténticas estupideces. Y a veces no. Uno de los factores típicos del tema, es una de las mayores demostraciones de falta de seguridad que hay sobre la faz de la tierra. Un sentimiento dañino hasta límites insospechados, que no solo hace daño en primera persona, sino que puede desestabilizar increíblemente la estructura más solida y cimentada, uno por dudar, y el otro porque duden de él/ella:
En la gélida, tensa y dolorosa calma post-discusión, uno no solo se plantea la forma de soliviantar el problema, sino que se hace todo tipo de preguntas que en lugar de aliviar la situación personal, el dolor queda agravado y es de muy difícil digestión. Y si yo ya no siento el amor que sentía, o ella no lo siente, o ninguno de los dos, que escenario tan desolador:
Algunas personas simplemente no están hechas para la vida en pareja, y aunque no sepan demostrar su amor en la forma correcta, la posibilidad de dejar la relación o ser abandonado les lleva a una situación de tristeza y desesperación imposible de medir:
La vida estable en pareja es el "trabajo" más duro que existe. Por que después de una confrontación, o dos, o miles, no sabes que es mejor, si seguir adelante o dejarlo. Pero que es mejor? hay veces que el dolor por amor es tal, que ni la una ni la otra:
Pero hay relaciones, que irrevocablemente han de expirar. Uno o los dos deben de tomar la decisión que han evitado a toda costa, pero la vida es así de cruel, y cuando piensas que todo es como debería, has de tomar la decisión drástica para conservar el poco sentido que la vida otorga:
La parte "fácil", y para el que no se haya percatado he entrecomillado la palabra fácil, la tienen los solteros, ya que tú vas por tu lado y yo por el mío, y hoy paz y mañana gloria. Pero cuando hay niños de por medio, el contexto cambia terriblemente. Porque qué le dices a un niño que no entiende el mundo, y que su única realidad se desmorona, papá o mamá ya no esta aquí conmigo. No me imagino situación más traumática para todas las partes:
No hace mucho descubrí que en el derecho de la antigua Roma, existía una figura que sí había oído mencionar pero no en todo su contexto: la del "pater familias". Esta denominación otorgaba al cabeza de familia, al patriarca, total poder sobre la vida y la muerte de los miembros de su familia como si fuesen sus posesiones, es decir, objetos inanimados de su propiedad. Que tiene esto que ver con la temática de esta noche?, muy sencillo. Aprovecho este ríspido tema para hacer una denuncia contra aquellos que aún hoy en día se creen con ese derecho y ejercen el terror en el vinculo más privado y sagrado de nuestro mundo:
Siempre han de haber formas, o formulas, para decir lo que uno lleva dentro, y tratar de recuperar algo que considera justo para luchar. Al fin y al cabo, una relación duradera tiene más altibajos que un encefalograma, pero la sensación de que merece por lo menos la pena intentar arreglar la situación, aunque sea a base de humillarse y pedir perdón, es mejor que mirar atrás en el tiempo y decir "a lo mejor no lo intenté todo lo bien que debía":
Y es que cuando dos partes se han hecho la una a la otra, cuando falta, ya no se ve uno mismo como uno entero, sino como la mitad de un todo que fue, y parece inalcanzable a corto o medio plazo:
Buenas noches, y por favor, pensároslo bien si merece la pena discutir. Resumiendo:
Uno o dos?
Uno o dos?
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